Donación en Vida

La donación en vida es un acto de liberalidad donde una persona transmite un bien a otra y la segunda la acepta sin entregar nada a cambio.

Tras una vida de dedicación y esfuerzo de los padres, normalmente es de gran satisfacción dejar a sus hijos económicamente cubiertos, ya sea con la entrega de una cantidad de dinero o con la propiedad de bienes inmuebles.

Esto suele ocurrir con la aceptación de la herencia, pero algunas veces es más beneficioso no esperar y anticipar la entrega de esos bienes por medio de la donación en vida.

La donación en vida permite al destinatario disfrutar de los bienes donados sin que su titular haya fallecido.

La donación en vida y la “colación”

Cuando se realiza una donación en vida, si el donante no indica expresamente otra cosa, esa donación se considera entrega a cuenta de lo que hubiera recibido en la herencia, lo que llamamos ‘colación’.

Las donaciones en vida de dinero o patrimonio, en la mayoría de casos se hacen para los hijos, al no indicarse nada estaríamos ante una colación, y en ese caso el progenitor, siempre respetando la legítima, deberá decidir si la donación es una mejora para un hijo, o se le deberá descontar al realizar reparto de herencia para quedar en igualdad de condiciones con los hermanos.

Para evitar conflictos futuros sobre la colación de los bienes, es recomendable que acuda a un profesional en materia de Sucesiones. Desde nuestro despacho le realizaremos un estudio específico sobre su caso, donde le indicaremos cual es la mejor forma de actuar.

El Impuesto de Sucesiones y Donaciones

El traspaso de bienes de un patrimonio a otro a través de una herencia o donación está sujeto al Impuesto de Sucesiones Y Donaciones.

La donación tiene consecuencias fiscales para el donante que tendrá que tener en cuenta el incremento patrimonial que repercutirá en su IRPF; y para el donatario que es responsable de abonar el Impuesto de Sucesiones y Donaciones en función del valor de los bienes, el cual es variable dependiendo de la Comunidad Autónoma en la que nos encontremos y además, está obligado por Ley a pagar el impuesto sobre el incremento del valor de los terrenos al ayuntamiento, la llamada plusvalía municipal.

La mejor opción: ¿herencia o donación?

Como hemos visto antes, el Impuesto de Sucesiones y Donaciones varía en función de la Comunidad Autónoma en la que nos encontramos, cada una de las tendrá bonificaciones específicas.

En el caso de Navarra, País Vasco y Cantabria la diferencia entre la herencia y donación intervivos a la hora de impuestos es prácticamente mínima, cualquier opción sería acertada.

En el resto de Comunidades la donación conlleva impuestos más caros que la herencia, partiendo de la base que en la herencia el que paga es sólo el heredero, en cambio en la donación tanto donante como donatario tienen la obligación de liquidar.

Nuestro despacho especializado en materia fiscal y planificación hereditaria, le ofrecerá un asesoramiento pormenorizado para la gestión de su patrimonio y planificación fiscal.

Le acompañaremos a lo largo de todos los trámites a realizar en la liquidación de los diferentes impuestos aplicables a las diferentes operaciones como, por ejemplo, la donación en vida de dinero o patrimonio.

Es recomendable consultar a un especialista para examinar las posibilidades que tienen a su alcance para minimizar el pago de impuestos.