1 La libertad para testar

Suele decirse que en la voluntad del testador es ley suprema en la sucesión. Esto implica que el testador puede decidir a quién dejar sus bienes y en qué concepto van a recibirlos los beneficiarios (como heredero, legatario, etc).

Pero esta libertad para testar no es plena. Hay algunos límites que, si bien son pocos, son muy estrictos y porcentualmente representan una parte importante del patrimonio del causante.

2 ¿Qué es la legítima?

Como es habitual, antes de entrar en materia es imperativo señalar que la regulación de las legítimas en España no es uniforme. En algunas CCAA (Aragón, Baleares, Cataluña, Galicia, Navarra y País Vasco) existen normas de derecho civil propias que regulan la naturaleza de la legítima, el porcentaje de la herencia que representa, quienes son los legitimarios, o cómo se ha de pagar. Por ahora nos centraremos en la regulación contenida en el Código Civil que es de aplicación general, porque las reglas de derecho foral aplicables a aquellas CCAA serán objeto de desarrollo en otra entrada del blog.

En el Código Civil esta materia se aborda en los artículos 806 y siguientes, que definen la legítima como una porción de bienes de que el testador no puede disponer, por haberla reservado la ley a determinados herederos, llamados herederos forzosos.

De este precepto se extraen las siguientes conclusiones:

  • En derecho común, la legítima es una porción de bienes, si bien el propio código facilita la posibilidad de pagarlas en metálico
  • El testador debe respetarla imperativamente, tanto en contenido como en cantidad
  • Por ley se destina obligatoriamente a los herederos forzosos

3 ¿Quiénes son mis legitimarios?

Según el Código Civil, nuestros herederos forzosos son primero los hijos y descendientes, si no los hubiera padres y ascendientes (todos ellos consanguíneos o por adopción). También se hace una referencia a la legítima del viudo, que ha sido objeto de un artículo separado en este blog, dada su especial naturaleza.

4 ¿A cuánto asciende la legítima?

A) La porción de bienes que debemos dejar a los hijos y descendientes es necesariamente 2/3 de la herencia

  • Uno de los tercios es la legítima estricta, y obligatoriamente se divide por partes iguales entre ellos.
  • El otro tercio se conoce como mejora y podemos usarlo para favorecer a alguno de nuestros hijos frente a sus hermanos (por ejemplo, por habernos dedicado mayores cuidados). El testador también puede dejarlo a alguno de los nietos o descendientes o distribuirlo entre ellos como mejor considere. Si el testador no mejora a nadie en particular, los 2/3 de la herencia se distribuirán obligatoriamente entre los hijos por partes iguales.
  • Como vemos, cuando el testador tiene hijos y descendientes sólo podrá usar 1/3 restante para favorecer a otros parientes o incluso a personas que no lo sean.

B) Cuando no hay hijos ni descendientes, los herederos forzosos serán los padres y ascendientes. La porción que debe quedarles es necesariamente la mitad, si el causante no ha dejado viudo, y una tercera parte si lo hay. Se reparte entre ambos padres por partes iguales.

C) Si no hay legitimarios porque el testador carece de hijos, descendientes, ascendientes y viudo puede disponer de todos sus bienes libremente, a favor de cualquier persona que considere oportuno, sin ninguna limitación.

5 ¿Estoy obligado a respetar la legítima? ¿Qué ocurre si no lo hago?

El Código Civil establece que las legítimas son obligatorias no sólo en la cuantía sino también en su contenido. No sólo hay que destinar una parte a las personas antedichas, sino que además la legítima estricta no admite ninguna condición, ni se puede imponer sobre ella ningún gravamen.

Esta regla sólo tiene dos excepciones:

Si el testador no ha respetado la legítima a las personas señaladas por la ley, o lo ha hecho en cuantía insuficiente, el afectado puede ejercitar varias acciones para reclamar la porción que legalmente le corresponde o solicitar que se eliminen las condiciones o cargas que el causante haya establecido sobre ella.

Por todo lo anterior es fundamental estar bien informado a la hora de redactar nuestro testamento, pues dependiendo de las personas afectadas, podría quedar invalidado total o parcialmente, y consecuentemente nuestra última voluntad dejaría de cumplirse.

En Goy Gentile somos especialistas en materia sucesoria y fiscal. Si desea asesorarse sobre la mejor manera de realizar testamento y estructurar su patrimonio, consúltenos.