1. La creciente popularidad de los pactos de socios

 

Los pactos de socios, su eficacia y su alcance son una de las preguntas recurrentes en nuestro despacho. Es evidente que la popularidad de los mismos es cada vez mayor: por un lado, por la recepción de figuras del mundo anglosajón tales como los “partners agreements” o “shareholders agreements”; por otro, porque la fórmula start-up empieza a consolidarse fuertemente en nuestro país como una forma de creación de sociedades y de canalización de la inversión en proyectos de gran interés.

 

  1. Nociones previas

 

Antes de proceder a un estudio más detallado de los pactos de socios, conviene señalar algunas nociones básicas de Derecho Civil y Mercantil. Como punto de partida vamos a tomar el artículo 1665 del Código Civil, que establece: “La sociedad es un contrato por el cual dos o más personas se obligan a poner en común dinero, bienes o industria, con ánimo de partir entre sí las ganancias”. Sobre este artículo se han escrito ríos de tinta, pero simplemente vamos a apuntar que una sociedad tiene varias dimensiones:

 

  • Es un contrato celebrado entre dos o más personas, aunque también puede surgir de un acto unilateral en el caso de la sociedad unipersonal.
  • La sociedad que surge de este contrato, es a su vez una persona jurídica, tiene una esencia propia y no debe confundirse con las personas que la integran (que pueden ser personas físicas o jurídicas).
  • Como la sociedad tiene su propia personalidad jurídica, tiene sus propios intereses, sus propias metas y su propia responsabilidad frente a las personas que contratan con ella.

 

  1. Figuras afines

 

A la hora de hablar de las normas que afectan al funcionamiento de una sociedad es habitual que la doctrina distinga entre: pactos presociales, pactos sociales y pactos parasociales (aunque pueden recibir diferentes nombres).

 

  1. Los pactos presociales: son una serie de acuerdos a los que llegan dos o más personas antes de constituir la sociedad. Es un borrador previo en el que empiezan a perfilar los motivos por los que quieren crear una sociedad, el tipo de sociedad que van a elegir para llevar a cabo su propósito, el tipo de aportación que van a hacer a la sociedad o las reglas de funcionamiento de ésta, etc.

 

  1. Los pactos sociales: son las reglas definitivas que estructuran la sociedad, una vez acaban las negociaciones previas entre las personas que quieren constituirla. No siempre es fácil distinguirlos de los anteriores, por ello hay quien dice que son aquellos pactos que forman parte de la escritura de constitución de la sociedad (cuando la hay), porque es una manera de establecer una frontera clara entre unos y otros. Algunos autores consideran que una parte del contrato son los estatutos (que son las reglas para el funcionamiento de la sociedad), mientras que otros entienden que los estatutos son el propio contrato.

 

 

  • Los pactos parasociales o pactos de socios: en rigor, son acuerdos a los que llegan uno o varias personas, que comparten la característica de ser socios en la misma sociedad y que se refieren a cuestiones relativas a esta. Es esencial entender que son externos a la sociedad: no son acuerdos celebrados con ella, ni adoptados por su Junta, ni forman parte de los estatutos.

 

  1. ¿Si son acuerdos externos a la sociedad, por qué son tan importantes para esta?

 

La respuesta es sencilla: en los pactos entre socios, estos “prometen” a los demás que tomarán ciertas decisiones que pueden afectar de manera más o menos directa a la sociedad. Un ejemplo claro es aquel en los que los socios se obligan a votar a favor o en contra de acuerdos que se discuten en la Junta (como puede ser la entrada de nuevos socios/inversores).  Aunque la doctrina discute sobre este punto, la mayoría de los juristas consideran que el incumplimiento del pacto no permite impugnar una Junta (porque la sociedad no es parte, ni está obligada a cumplirlo), pero es evidente que constriñe a los socios a votar en uno u otro sentido porque, si no lo hacen, generalmente tendrán que indemnizar a los otros firmantes con sumas cuantiosas.

 

Como vemos, el principal problema que presenta este tipo de acuerdos es que pueden distorsionar el funcionamiento de la sociedad. Si bien, el interés del socio puede ser cumplir con el pacto, el de la sociedad como persona jurídica separada puede distar mucho de lo que dos o más socios hayan estipulado separadamente. Volviendo al ejemplo anterior, puede ocurrir que los socios que hayan puesto en marcha el proyecto acordasen en pacto parasocial limitar la entrada de personas extrañas, para evitar que su voto pierda peso en la Junta. Pero a su vez, es posible que la sociedad se halle en un punto en el que es absolutamente necesario una inyección de liquidez a través de un aumento de capital, para expandir ese proyecto.

 

Llegados a esta situación, es muy probable que haya que proceder a revisar o renegociar el pacto de socios (shareholders o partners agreement).

 

Si está usted valorando la posibilidad de constituir una sociedad o start-up, o desea saber más sobre los pactos que puede celebrar con sus socios llame a Goy Gentile. Somos especialistas en materia mercantil y fiscal y estaremos encantados de asesorarle.

 

 

Carlota Angulo